recuerdos de una tele que ya está olvidada…
Hijo del histórico presentador de TVE Joaquín Prat Carreras, le costó entrar en el circuito de presentadores de televisión, pero lo consiguió. Yo lo conocí en 1999 en un ‘casting’ que le hicimos para copresentar un programa en Canal Sur TV.
En esta temporada que ha finalizado (2023-24) Joaquín Prat ha alcanzado sus mayores éxitos de audiencia, pero tiene aún mucho espacio televisivo por recorrer. A pesar de eso, sus inicios no fueron fáciles. Me remonto a septiembre de 1999 en que (yo) comencé a trabajar en un magazín diario para Canal Sur TV, era subdirector del programa y, además, su guionista. Ambas tareas resultaron más difíciles de lo que nadie podría imaginarse y es que nuestra presentadora (un mito de nuestro país) era indomable a la hora de comunicar los contenidos de un programa diario. Nuestra estrella era Carmen Sevilla, una gran señora y un personaje único para ser entrevistado, sin embargo, como entrevistadora tenía ciertas carencias, la peor era que cualquier tema lo derivaba a ella misma y sus propias experiencias.
El programa empezó a emitirse en octubre y vimos que la gente quería a Carmen y ella se entregaba cada día en cuerpo y alma, pero eso no era suficiente para levantar la raquítica audiencia que teníamos, por eso a finales de ese mismo mes vimos la necesidad de buscar un copresentador, al igual que había hecho tiempo antes el Telecupón de Telecinco contratando a Agustín Bravo. Una de las opciones que se nos presentaron fue la de Joaquín Prat y nos llegó de la mano de Moncho Ferrer, conocido mánager e íntimo amigo de Carmen Sevilla.
Sería ya el mes de noviembre cuando Joaquín llegó al plató del programa. Antes de iniciar la prueba todo hacía indicar que sería nuestro copresentador, la dirección y la productora lo apoyaban, la cadena estaba de acuerdo y la presentadora estaba encantada. Sin embargo, y contra todo pronóstico, Joaquín no superó la prueba y creo que esa fue su suerte.
Aquellas navidades Carmen nos reunió, había ido a El Corte Inglés y nos había comprado un regalo a todos los que trabajábamos en el programa. Fue un bonito detalle navideño que, por desgracia, se convirtió en un regalo de despedida. El programa se canceló y el copresentador que habíamos elegido tuvo muy complicado reinsertarse en el mundo televisivo.
Por el contrario, Joaquín Prat continuó su trayectoria alejado de la primera línea, pero con paso seguro para desarrollar la personalidad única que ahora tiene y es por eso por lo que le auguro aún un largo recorrido mediático. Él quizá no recuerde ya este episodio, pero yo no lo he olvidado, porque he visto la suerte que tuvo al no conseguir ciertos titulares de prensa, antes de tiempo.
para conocer muchos de los secretos de la televisión, hay que conocerla por dentro, y para eso nada mejor que leer Guía de guion, un manual con el que encontrar el camino de éxito.
