La fortaleza que no olvida.
En Pelegrina hay una fortaleza que fue erigida como demostración de poder y lugar de descanso a finales del siglo XII. Se mantuvo fuerte y digna durante siglos, pero terminó siendo representación viva de la decadencia. Estuve en el Castillo de Pelegrina (Sigüenza) en mayo de 2018 y me quedé impresionado por su majestuosidad, así como por la saña con que fue destruido.
En el año 1124 Alfonso VII, hijo de la Reina Urraca, finaliza la conquista de la comarca de Sigüenza adelantándose a las pretensiones del reino de Aragón, para ello fue fundamental la colaboración de Bernardo de Agén, obispo de Sigüenza, al que cedió las tierras de Pelegrina, donde más tarde el Obispado erigiría el castillo que, además de ser fortaleza defensiva, sirvió como lugar de recreo y descanso a los pies del rio Dulce.
En 1710, durante la Guerra de Sucesión, el castillo sufrió las consecuencias del enfrentamiento entre franceses, ingleses y austriacos dentro de nuestra península. El castillo quedó dañado tras la contienda, pero fue rápidamente reconstruido.
Su auténtica destrucción llegaría más tarde, en lo que se llamó la Guerra del Francés, conocida hoy día como Guerra de Independencia. El castillo fue ocupado por las tropas francesas para controlar la zona, pero antes de que el puesto cayera en manos de Juan Martín El Empecinado, los franceses destruyeron la fortaleza con tal violencia que, aún hoy, se pueden ver sus huellas, algo que, evidentemente, no evitó ni la derrota de los franceses ni el triunfo de las tropas españolas de El Empecinado.
El castillo de Pelegrina se mantiene en pie como recuerdo imborrable de nuestro pasado y Pelegrina empezó a recuperar su importancia en la segunda mitad del siglo XX al ser uno de los lugares favoritos de Félix Rodríguez de la Fuente para grabar sus programas y es que cuando visitas Pelegrina, ya nunca puedes olvidar esa tierra.

+DATOS: Castillo de Pelegrina en Wikipedia. / Bernardo de Agén / El Empecinado en biografíasyvidas / La ruta del Empecinado en Guadalajara.
