Estoy preparando un texto sobre la inteligencia en la televisión y me he encontrado con un recuerdo que me ha emocionado.
Tendría yo cinco años cuando una tarde llegó mi padre a casa cargando con una caja que a mi me pareció muy grande. La colocó en el salón y después de algunos preparativos que yo no entendí, de pronto, en aquella caja empezaron a salir personas. Al primero que recuerdo ver fue a Locomotoro, el famoso personaje de los Chiripitifláuticos que, por fin, estaba en mi casa. La magia de la tele había llegado a mi vida. Era el año 1967.
Hace unos días, cuando he escuchado una de sus canciones no he podido evitar emocionarme y recordar a aquel niño que aún vive en algún lugar de mis recuerdos.
