Las cadenas de televisión ya no hacen contenidos para todos los públicos, suelen buscar espectadores que cumplan una serie de requisitos sociales y económicos. En esta selección, normalmente, quedan excluidas las capas de población que necesitan la tele en abierto como compañía o como único entretenimiento asequible. Evidentemente, nadie rechaza a estos espectadores, pero no se diseñan los contenidos pensando en ellos.

En mi opinión, Crossobar (29 de enero de 2026) es un ejemplo de programa que solo llega a perfiles muy concretos. Se trata de un espacio que parodia a otros productos audiovisuales. No es un género fácil, pero tiene un público amplio como demuestran los especiales de José Mota. Una de las premisas más importantes para que una parodia sea divertida y guste al espectador es que este conozca y tenga cercanía con el referente parodiado.

El nombre, Crossobar, se entiende como variante del término ‘crossover’, muy utilizado por los anglófilos y que viene a significar cruce o mezcla de distintos elementos. El juego de palabras vendría dado al cambiar ‘-ver’ por ‘-bar’ para situar en un bar el epicentro de los sketches. La mayor parte de la población española mayor de 64 años no domina con fluidez el uso del inglés, por tanto, no parece que esa población fuera prioritaria a la hora de elegir el título del programa.

En las promociones del mismo (he visto dos distintas) la referencia principal a parodiar son los Bridgerton, una serie muy conocida, entre los que tienen la plataforma de pago donde se emite.

Los primeros minutos de un programa son determinantes para la selección de espectadores. En esta única (de momento y que yo sepa) emisión del pasado día 29, Crossobar dedicó casi cuatro minutos a su presentación, con tres personajes principales: Miércoles (Wednesday, Netflix), June (El cuento de la criada, HBO Max) y Penélope (Bridgerton, Netflix). Como secundarios estaban los que hacían la parodia de Marc Giró (Late Xou, TVE) y el inspector Romero (Asuntos internos, Disney+). En los siguientes minutos la serie a parodiar fue La Promesa, de la propia RTVE, para luego saltar a Walking dead (Disney+). En el minuto 15 de programa entró en juego Curro Jiménez, personaje de una serie de los setenta y en el minuto 18 entraron Jesús Hermida y Félix Rodríguez de la Fuente, comunicadores que fueron muy famosos también en los setenta. En mi opinión, esa época está ya tan lejana que hasta a quienes la vivimos, nos cuesta traducirla en clave de humor.

Crossobar es la versión ‘actualizada’ de Homo Zapping, ya que ambos hacen parodia de otros programas y los dos están producidos por El Terrat. Sin embargo, en el de 2003 la mayoría de las referencias eran conocidas y cercanas para espectadores de todas las edades y clases sociales, mientras que, en la versión actual, eso no ocurre. El estreno tuvo un buen dato de audiencia, pero como era de esperar, la mayor parte de sus espectadores eran de clase media y alta (quienes pueden pagar plataformas de pago) y del tramo de edad de entre 4 y 12 años (¿no deberían estar durmiendo desde las 22:00?) y los del tramo entre 25 a 44 años.

¿Era este el público que buscaba el programa o ha sido fruto de una casualidad?

Carlos Torres Montañez

*Imágenes de RTVEplay