He visto en Vertele* la promoción de “El diario de Jorge” y he sentido una especie de ‘Déjà vu’ que me ha llevado a reflexionar sobre si los espectadores actuales conectarán con temas que fueron míticos hace quince o veinte años…
Se acerca la fecha prevista para el estreno del nuevo programa que Jorge Javier y Boomerang TV preparan para Mediaset y con el que quieren emular lo que fue “El diario de Patricia” (EDP) que se mantuvo diez años en la parrilla de Antena3.
En el vídeo promocional podemos ver un avance de los temas sobre los que están trabajando. Estos no difieren mucho (en su enunciación) de los que se planteaban en EDP. No tengo duda de que el equipo del programa está suficientemente preparado para hacer un gran trabajo y sabrán que no basta con tener un tema llamativo y unos invitados que hablen de él, porque lo importante es que, al hacerlo, lo que cuenten conecte con el espectador que en ese momento está viendo la tele. En los últimos veinte años han cambiado muchas cosas, pero, sobre todo, ha cambiado la mentalidad de la sociedad y el perfil de los espectadores de televisión.
Cogiendo como ejemplo uno de los temas que proponen: “Hijos que parecen marcianos”, está claro que antiguamente los invitados serían padres y madres vestidos de forma “clásica” y “normal” que nos hablarían de unos hijos o hijas que se presentarían con pelos de colores, tatuajes, piercing y otros abalorios que por entonces no se consideraban “normales”. En la actualidad es probable que sean los padres los que vayan así vestidos (no olvidemos que los hijos de hace veinte años pueden ser los padres de ahora). Sin embargo, para sorprender al espectador haría falta que los hijos (o los padres) llegaran incluso con injertos en sus cuerpos o caras que les hicieran parecer más alienígenas que humanos.
Vivimos en un mundo disruptivo donde no es fácil delimitar fronteras y mucho menos sorprender a los espectadores que ya han visto de todo en televisión. Las personas mayores que en 2001 se sorprendían con “las pintas” de los jóvenes ya no están, la mayoría ha fallecido y los que quedan no son representativos a nivel audiencia.
Los responsables de “El diario de Jorge” seguro que saben que si quieren hacer un EDP no basta con replicar los títulos que se hicieron entonces, porque lo importante es el enfoque que tenga el tema y el programa. No es lo mismo que los invitados hablen solo de la estética que tienen sus hijos a que lo hagan del miedo que les da esa estética por lo que pueda suponer de enfrentamiento social, familiar, problema de adicciones o un amplio abanico de temores de los padres que darán lugar a unos testimonios que le hablarán directamente al espectador. Dependiendo de lo que cuenten los invitados y del enfoque que se haga a las entrevistas, podrán facilitar la conexión con la audiencia o complicarla.
Ya sabemos que en esto no hay una regla exacta, pero la experiencia en el talk-show facilita el trabajo y en el equipo de “El diario de Jorge” seguro que hay personas con recorrido en este mundo.
*Vídeo promocional en Vertele
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